La cirugía de abdomen, como cualquier otra intervención quirúrgica, puede implicar alguna consecuencia no siempre deseada. Los efectos secundarios de la abdominoplastia son, por tanto, un factor que se debe tener en cuenta. Sin embargo, la especialización del cirujano y un correcto postoperatorio son esenciales para evitarlos.

En qué consiste la abdominoplastia

La abdominoplastia es un procedimiento quirúrgico para moldear y estilizar la figura retirando grasa, tejidos y piel sobrantes. Para ello, es necesario realizar una incisión de cadera a cadera, sobre la línea de vello púbico. Según el tipo de abdominoplastia, también puede ser necesaria una segunda incisión en la zona del ombligo.

Es una cirugía que se realiza bajo anestesia general y que puede prolongarse durante varias horas. Pero es una cirugía segura si se realiza en las condiciones adecuadas. Gran parte de los posibles efectos secundarios inevitables desaparecerán en unas horas. El resto se pueden prevenir o minimizar con unos cuidados apropiados.

Efectos secundarios de la abdominoplastia

Los efectos secundarios de la abdominoplastia pueden manifestarse inmediatamente después de la cirugía o durante el postoperatorio. Entre los más habituales cabe mencionar los siguientes:

  • Efectos de la anestesia: mareos, náuseas o cansancio. Son efectos habituales que desaparecen en unas horas.
  • Dolor: la abdominoplastia es una cirugía compleja. Es normal experimentar dolor e incomodidad en la zona durante los días posteriores a la intervención. En cualquier caso, el cirujano prescribirá analgésicos para calmarlos.
  • Hematomas: es otro de los efectos secundarios de la abdominoplastia más habituales. Hay que tener en cuenta que la cirugía afecta a los vasos sanguíneos. Sin embargo, en unos días esos hematomas irán desapareciendo.
  • Hinchazón: es la respuesta de los tejidos dañados. Para evitar la acumulación excesiva de líquido el cirujano colocará tubos de drenaje. La inflamación también irá desapareciendo, aunque puede tardar algunas semanas.
  • Cicatrices: serán visibles durante un tiempo, sin embargo, las incisiones se realizan en la parte baja del abdomen, de modo que quedan ocultas por la ropa.

Hay otro tipo de efectos secundarios de la abdominoplastia menos habituales y que suelen evitarse siguiendo las recomendaciones del cirujano durante el postoperatorio:

  • Coágulos de sangre: facilitar la circulación de la sangre es esencial para evitarlos. Por ello, el cirujano recomendará empezar a dar pequeños paseos poco después de la cirugía, además de llevar una prenda de compresión.
  • Mala cicatrización: puede manifestarse, sobre todo, en pacientes que presentan ciertas patologías previas o que fuman.
  • Otros efectos secundarios: son infrecuentes siempre que la cirugía se realice en las condiciones adecuadas, se haya hecho una valoración previa de cada paciente y se respete el postoperatorio. En cualquier caso, el riesgo existe y es importante conocer esos efectos, entre los que se incluyen infecciones, entumecimiento o asimetrías.

Consejos para evitar los efectos secundarios de la abdominoplastia

Antes de la cirugía de abdomen, el especialista explicará los posibles efectos secundarios y cómo prevenirlos o tratarlos. También realizará un examen exhaustivo a cada paciente para asegurarse de que es candidato/a idóneo/a para una abdominoplastia.

Con posterioridad, dará toda una serie de recomendaciones que es fundamental seguir en las semanas posteriores a la cirugía y hasta la recuperación total:

  • Reposo relativo durante los primeros días: no conviene estar mucho tiempo de pie, pero eso no quiere decir permanecer encamado. Pequeños paseos facilitan la circulación y reducen el riesgo de algunos de los efectos secundarios de la abdominoplastia.
  • Evitar esfuerzos físicos: coger peso, hacer movimientos bruscos, agacharse o practicar deporte están contraindicados en las primeras semanas.
  • Usar una prenda de compresión: ayuda a acelerar la recuperación y a reducir el riesgo de efectos secundarios de la cirugía de abdomen y mejora la comodidad del paciente. Pero es fundamental llevarla durante el tiempo recomendado por el cirujano.
  • Cuidar la alimentación: una dieta rica en fibra y vitaminas ayudará a la cicatrización y la recuperación. Conviene evitar la sal, bebidas gaseosas, cafeína y alcohol.
  • Tener paciencia: la cirugía de abdomen requiere de un tiempo de recuperación de alrededor de seis semanas. Intentar acelerarlo solo tendrá consecuencias no deseadas.

Estos consejos son esenciales para evitar algunos de los efectos secundarios de la abdominoplastia. También lo es ponerse en manos del mejor cirujano plástico, puesto que este tipo de cirugías requiere de una elevada cualificación y experiencia.

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