La tendencia en cirugía de glúteos está cambiando. Durante años muchas pacientes buscaban un resultado muy ancho, voluminoso y dominante hacia los laterales. Hoy, en la consulta del Dr. Alexander Aslani en Cirumed Clinic Marbella, la petición se ha desplazado hacia una forma más atlética, firme y con mayor proyección central.
Este artículo no es un caso clínico más. Es una lectura de tendencia basada en la observación clínica del Dr. Aslani dentro de su propio grupo de pacientes: por qué el implante vuelve a ganar protagonismo cuando el objetivo ya no es solo aumentar volumen, sino construir una forma más proyectada y estructurada.
Datos rápidos
- La demanda se ha desplazado del glúteo ancho y masivo hacia una forma más atlética.
- La grasa propia es excelente para contorno y naturalidad, pero tiene límites para crear proyección central estable.
- El implante vuelve a tener un papel importante porque aporta estructura y proyección predecible.
- No significa “implante en vez de grasa”: en Cirumed el enfoque es implante + grasa propia.
- La técnica se decide según objetivo estético, grasa disponible y cobertura de tejidos blandos.
⚡ Lo esencial — lo que necesitas saber
El cambio no está en que los implantes sean una moda aislada. El cambio está en lo que las pacientes piden: menos anchura lateral exagerada y más glúteo firme, elevado y proyectado.
Cuando la prioridad es esa proyección central, la grasa sola puede quedarse corta. La grasa depende de la supervivencia del injerto y tiende a distribuirse por el tejido. El implante, en cambio, aporta una base estructural estable. Después, la grasa propia suaviza la transición y da naturalidad al resultado.
Ese es el papel moderno del implante dentro de la cirugía glútea avanzada: no sustituir a la grasa, sino trabajar con ella.

La tendencia ha cambiado: de ancho a proyectado
Hace una década, muchas pacientes pedían la silueta más ancha posible: más cadera, más volumen lateral y un resultado muy expansivo. Hoy la conversación en consulta es diferente. Cada vez se repite más la misma idea: un glúteo atlético, firme, levantado y con proyección central.
El Dr. Aslani lo plantea como una observación clínica propia, no como una estadística global del sector. Dentro del perfil de pacientes que acude a Cirumed, el cambio es claro: el objetivo ya no es simplemente “más grande”, sino una forma con más altura, más estructura y mejor transición con la cintura y las caderas.

Por qué este cambio modifica la técnica
La proyección central es precisamente el punto donde el implante glúteo tiene una ventaja técnica clara sobre la grasa propia.
La transferencia de grasa es una herramienta excelente para mejorar volumen, suavizar contornos y crear una transición natural. Sin embargo, cuando el objetivo principal es una proyección alta, estable y concentrada en el centro del glúteo, la grasa tiene dos limitaciones: una parte puede reabsorberse y el volumen tiende a distribuirse por el tejido en lugar de construir una prominencia central marcada.
El implante aporta una estructura que no depende de la supervivencia del injerto graso. Por eso, cuando la paciente busca un resultado atlético y muy proyectado, el implante vuelve al primer plano dentro de la planificación.
No es implante en vez de grasa: es implante + grasa
Este punto es importante para evitar una lectura equivocada. El regreso del implante no significa volver a una cirugía de implante aislado. Un resultado solo con implante puede verse artificial si no existe suficiente cobertura y si la transición con los tejidos naturales no está bien integrada.
El enfoque moderno en Cirumed es la técnica Supercharged BBL: el implante cohesivo aporta proyección central y la grasa propia refina el contorno alrededor del implante. La grasa suaviza bordes, mejora caderas y zonas laterales, y ayuda a que el resultado se integre en la silueta.
La idea no es elegir entre implante o grasa. La idea es usar cada recurso para lo que mejor hace: el implante para estructura y proyección; la grasa para naturalidad, transición y contorno.
Cómo se ve esto en la práctica
En el caso ilustrativo de este artículo, la prioridad era exactamente esa: proyección central alta y una forma atlética, no un resultado ancho y extendido hacia los lados.
Ese objetivo explica por qué el implante tiene un papel principal, apoyado por transferencia de grasa para mejorar el contorno. Lo que interesa observar no es solo el volumen, sino la transición: el centro del glúteo se proyecta, mientras el entorno se suaviza con grasa para evitar un resultado rígido o artificial.
Para contextualizar este tipo de planificación con tamaños concretos, puedes revisar también el caso clínico con implantes glúteos de 370 cc.
¿Significa que todas las pacientes necesitan implantes?
No. Una paciente que busca un aumento sutil, natural y moderado puede obtener un gran resultado solo con transferencia de grasa si tiene suficiente grasa donante y una anatomía favorable.
El implante se vuelve especialmente relevante cuando la prioridad es una proyección central alta, firme y estable. La decisión depende de tres factores: la forma que busca la paciente, la cantidad de grasa disponible y la cobertura de tejidos blandos en la zona glútea.
Por eso, la indicación no debe basarse en una tendencia general. Debe basarse en la anatomía real de cada paciente.
Por qué la grasa sola puede no bastar para una proyección alta
La grasa propia tiene un papel muy valioso en el BBL, pero no se comporta como una estructura rígida. Una parte del injerto puede no sobrevivir y el volumen restante tiende a integrarse de forma más difusa en los tejidos.
Eso puede ser ideal cuando se busca un contorno suave, una mejora moderada o una transición natural. Pero cuando la paciente quiere una forma atlética con proyección central evidente, el resultado con grasa sola puede ser menos predecible.
Para entender mejor cómo se comporta la proyección según el implante, puedes leer la guía sobre la proyección real de los implantes glúteos.
Qué papel ocupa el implante en el resultado moderno
El implante glúteo moderno no debería entenderse como una forma de crear volumen exagerado. Su papel más interesante es estructural: aportar una base central estable cuando la grasa no puede construir esa proyección por sí sola.
En una planificación bien diseñada, el implante queda integrado dentro del conjunto corporal. La grasa propia permite trabajar las zonas que el implante no corrige: caderas, flancos, transición lumbosacra, bordes del implante y contorno lateral.
El resultado buscado es una proyección visible, pero con superficie natural.
Valoración individual: forma, grasa disponible y cobertura
La pregunta correcta no es si los implantes están “de moda”, sino si tu anatomía necesita un componente estructural para conseguir el resultado que deseas.
Durante la valoración se analiza la forma inicial del glúteo, la cantidad de grasa disponible para lipotransferencia, la elasticidad de la piel, el grosor de los tejidos y el tipo de resultado que la paciente busca.
Cuando la prioridad es una mejora discreta, la grasa puede ser suficiente. Cuando la prioridad es una proyección atlética y marcada, el enfoque con implante y grasa suele ofrecer una respuesta más estable.
¿Quieres un resultado atlético y con más proyección?
Envía tus objetivos y fotografías para una valoración. El equipo del Dr. Aslani podrá orientarte sobre si tu caso encaja mejor con grasa propia, con Supercharged BBL o con otro plan de remodelación corporal.
Lecturas relacionadas
- técnica Supercharged BBL — implante + grasa propia en Cirumed.
- caso clínico con implantes glúteos de 370 cc — ejemplo documentado con tamaño específico.
- proyección real de los implantes glúteos — cómo cambia la proyección según el implante.
- seguridad y técnica de implantes glúteos — visión quirúrgica ampliada en español.
- cuánto cuesta un BBL — precios dentro del plan global.
Qué significa esto para ti como paciente
El cambio de tendencia no significa que todas las pacientes deban elegir implantes. Significa que, cuando el objetivo es una forma atlética y proyectada, la planificación debe ser honesta sobre los límites de la grasa propia.
En algunos cuerpos, la grasa sola puede crear un resultado muy natural. En otros, especialmente cuando se busca más proyección central o cuando hay poca grasa donante, el implante aporta una estructura que la grasa no puede reproducir con la misma estabilidad.
La clave es no decidir por moda, sino por anatomía.
Preguntas frecuentes
Porque la preferencia de muchas pacientes ha cambiado. Antes se pedía más anchura y volumen lateral; ahora se busca con más frecuencia una forma atlética, firme y con proyección central. En ese punto, el implante aporta una ventaja estructural sobre la grasa sola.
Significa que el glúteo se proyecta hacia atrás desde su zona central, creando un efecto más levantado, firme y atlético. Es diferente a un resultado que se extiende principalmente hacia los lados.
La grasa propia depende de la supervivencia del injerto y tiende a distribuirse en los tejidos. Es excelente para contorno y naturalidad, pero puede ser menos predecible cuando el objetivo es una proyección central alta y estable.
No. En Cirumed el enfoque moderno es implante + grasa propia. El implante aporta estructura y proyección, mientras que la grasa refina el contorno, suaviza transiciones y ayuda a que el resultado se vea natural.
Dentro del colectivo de pacientes observado por el Dr. Aslani, sí hay un cambio claro hacia resultados más atléticos y proyectados. Es una observación clínica propia, no una estadística global del sector.
Depende de tu anatomía, tus objetivos, la grasa donante disponible y la cobertura de tejidos blandos. En una valoración se determina si el resultado que buscas puede conseguirse con grasa sola o si necesita un componente estructural con implante.
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