Transformar unos glúteos con forma V en una forma A abierta no consiste simplemente en añadir más volumen. En este caso clínico, el punto de partida combinaba una caja torácica relativamente ancha, caderas inclinadas hacia dentro, glúteos en V y grasa marcada en los flancos. El objetivo era cambiar la arquitectura visual completa de la parte inferior del cuerpo.
La planificación se realizó en dos tiempos quirúrgicos. La primera cirugía reconstruyó la base cintura, torso y primera expansión glútea y, una vez estabilizado el resultado, una segunda sesión de BBL permitió ampliar de forma más marcada la zona lateral e inferior del glúteo.
Este artículo no es una guía general sobre triángulo invertido ni sobre un segundo BBL. El foco es específico: cómo se planificó una transformación de glúteos de forma V a forma A en dos etapas.
Datos rápidos del caso
Punto de partida
Objetivo
Primera etapa
Segunda etapa
Forma V y forma A: por qué la geometría importa
La literatura de contorno glúteo clasifica habitualmente las formas posteriores en patrones como A, V, redonda y cuadrada. Esta clasificación no es solo descriptiva: ayuda a planificar qué zonas deben reducirse y cuáles necesitan ganar volumen.
En una forma V, la amplitud visual se concentra más arriba y el contorno se estrecha hacia abajo. En una forma A sucede lo contrario: la zona de cadera y glúteo inferior se abre lateralmente. Las revisiones de contorno glúteo señalan además que los patrones V y cuadrados suelen ser más difíciles de remodelar, porque el resultado depende de la relación entre cintura, cadera, muslo lateral y glúteo, no únicamente del volumen injertado.

Por qué este punto de partida era especialmente difícil
Tres elementos actuaban al mismo tiempo. Primero, una caja torácica relativamente ancha aumentaba visualmente el peso de la parte superior del cuerpo. Segundo, el glúteo en V presentaba caderas inclinadas hacia dentro, de modo que la silueta se estrechaba justo donde se buscaba mayor apertura. Tercero, los love handles borraban la cintura y reforzaban todavía más esa lectura en V.
Por separado, cada uno de estos factores puede tratarse. Juntos, obligan a pensar el cuerpo como un sistema de proporciones: reducir cintura y torso, limpiar los flancos y añadir volumen exactamente donde la forma necesita abrirse.
Por eso, en este caso, añadir grasa sin modificar primero el marco corporal no habría sido suficiente para conseguir una verdadera transformación V→A.
Antes, primera etapa y resultado final
Las imágenes son el núcleo del caso porque permiten entender que el cambio no ocurrió de una sola vez. La secuencia visual debe mostrar cómo cada etapa modificó una parte distinta de la arquitectura corporal.

Por qué la transformación se planificó en dos tiempos
Pasar de una forma V cerrada a una A abierta exige actuar simultáneamente sobre cintura, flancos, estructura del torso y distribución del volumen glúteo. En este caso, el Dr. Aslani consideró que intentar llevar todos esos cambios al máximo en una única sesión no era una planificación realista.
La primera cirugía creó una base nueva. Después de la cicatrización, esa base pudo reevaluarse y utilizarse como punto de partida para una segunda transferencia de grasa. La segunda etapa no fue simplemente “hacer otro BBL”: tuvo una función concreta, ampliar más la zona lateral e inferior para completar la forma A que la paciente buscaba.
Etapa 1: reconstruir la base
La primera operación no buscó terminar el resultado, sino modificar las condiciones que hacían difícil la transformación. En esta fase se combinaron varias herramientas porque cada una resolvía un componente distinto del patrón inicial.
Corsé abdominal
Remodelación costal
Lipo 360
Primer BBL
El resultado después de esta primera etapa ya era claramente mejor: la cintura estaba más definida y la forma V se había suavizado de manera importante.
Etapa 2: abrir la forma hacia una A
Una vez cicatrizada y estabilizada la primera transformación, la paciente quería llevar el cambio más lejos. La segunda etapa se centró en añadir volumen adicional en zonas laterales e inferiores del glúteo para ampliar el contorno y terminar de abrir la silueta.
La ventaja de trabajar sobre una base ya remodelada es que la segunda planificación puede partir de un torso y una cintura que ya han cambiado. El objetivo deja de ser “corregir todo” y pasa a ser refinar la distribución del volumen para acercarse a la geometría final deseada.

La clave de una transformación V→A
El resultado depende de cambiar la relación entre cintura, cadera y glúteo, no de perseguir una cifra de volumen. La literatura sobre contorno corporal también insiste en que el glúteo debe planificarse en armonía con las estructuras que lo rodean y con la anatomía individual de cada paciente.
No es solo volumen
La cintura importa
La dirección del injerto importa
Qué significa esto para una paciente con glúteos en V
Si tu anatomía parte de una forma V marcada, el objetivo quirúrgico debe definirse con realismo. No todas las pacientes necesitan dos operaciones, y no todas pueden alcanzar la misma forma A. La cantidad de grasa disponible, la capacidad de expansión de los tejidos, la estructura de la cadera, la anchura del torso y la cicatrización condicionan el plan.
En algunos casos, una sola cirugía puede producir una mejora muy importante. En otros, cuando el cambio deseado es especialmente grande, una estrategia por etapas permite valorar el primer resultado antes de decidir cuánto más conviene modificar.
La valoración debe centrarse en tu anatomía y en el resultado que buscas, no en copiar el volumen o el número de sesiones de otra paciente.

Seguridad y planificación individual
La transferencia de grasa glútea requiere una planificación quirúrgica específica. Las sociedades de cirugía plástica han reforzado en los últimos años las recomendaciones de seguridad para el BBL, incluyendo el control del plano de inyección y el uso de ecografía en tiempo real para mantener la transferencia de grasa en el plano adecuado.
En Cirumed, el número de etapas, el volumen que puede transferirse y la combinación con otros procedimientos se decide de forma individual después de valorar anatomía, estado general y recuperación esperada.
Consultar declaración conjunta de seguridad sobre injerto glúteo
Lecturas relacionadas
Estas páginas amplían conceptos cercanos sin cambiar la intención principal de este caso: la transformación de glúteos de forma V a forma A mediante una planificación en dos tiempos.
Preguntas frecuentes
Experiencia clínica y planificación personalizada
Este caso forma parte de la experiencia clínica del Dr. Alexander Aslani en cirugía de contorno corporal y aumento glúteo. Las fotografías muestran un resultado individual y no garantizan que otra paciente pueda conseguir el mismo grado de transformación.
Para saber si una forma V puede mejorarse en una sola cirugía o si tendría sentido plantear una estrategia por etapas, es necesario valorar la anatomía completa: torso, cintura, caderas, glúteos, grasa disponible y calidad de los tejidos.




